La culpa se define como un estado afectivo en el que prima el auto reproche o sea la reprobación de los actos, pensamientos o sentimientos. En nuestra vida cuando no salen las cosas como esperamos, buscamos un culpable. Generalmente uno externo a nosotros. Esto nos libera de la responsabilidad de poder tomar las riendas de lo que sucede para poder solucionarlo. Es muy importante ser conscientes que el protagonismo lo tenemos nosotros, los pensamientos y los juicios son ideas, no son realidades. El grado de flexibilidad y tolerancia hacia los errores que cometemos o podríamos cometer, nuestra capacidad de aceptación, nuestro grado de empatía, son factores que se ajustan a nuestras interpretaciones y valoraciones. Y ellos determinan como gestionamos la culpa.
La clave es la responsabilidad frente al sentimiento de culpa. Eso significa responsabilizarnos de nuestras acciones (nos permite EMPODERARNOS, tomar el control).Nos va a permitir conocer nuestros límites y ver las circunstancias que no podemos controlar, pero si poder manejar como reaccionamos ante ellas como las gestionamos y como nos afectan. Nos tenemos que permitir aprender de las experiencias y adaptarnos, ser más adaptativos ante lo que la vida nos plantea. Así el manejo de la culpa se vuelve algo mucho más simple.
Siete consejos para liberarse de la culpa:
–Identifica la conducta que te produce la culpa, piensa que es lo que te hace sentir culpable para poder detectarlo, cuando empezamos a ver las causas, vamos a poder entenderlas y manejarlas mucho mejor. Acepta que los errores forman parte de la persona y de la vida, son la clave del aprendizaje y del cambio, no un signo de torpeza o fracaso. Cada error es una gran lección de aprendizaje. Piensa que no se puede ser perfecto en todo, el perfeccionismo nos puede sobre exigir y frustrar continuamente, somos seres de aprendizaje. Expresa verbalmente cómo te sientes libera tus sentimientos ponlos en palabras, expresa como te has sentido con tu error que te ha generado , el poder expresar en forma verbal y aun escrita lo que te genera la culpa, y en general cualquier sentimiento que tengamos , nos permite poder comprenderlo y asimilarlo muchos más rápido. Solicita el perdón por haber causado un daño, pedir perdón muchas veces nos alivia nos da tranquilidad para seguir adelante nos permite desahogarnos.Hablemos con quien creemos que hemos cometido un error y sentimos culpa por ello y muchas veces vamos a descubrir cómo lo vive la otra persona, lo cual ayuda mucho a gestionarlo. Repara el daño, y no hablo de la reparación judicial, hablo de reparar con conductas para hacer consciente a la persona implicada que no solo te arrepientes, si no que quieres darle una solución y reparar cualquier daño ocurrido. Y por último en la vida debemos RESPONSABILIZARNOS sustituyamos la culpa por la responsabilidad de hacernos cargos de reparar los errores y de entender que la culpa es algo que nosotros podemos y debemos manejar para lograr crecer en la vida.
